Cataluña trabaja en un plan para regular la economía colaborativa

Según informaciones aparecidas en la prensa, la Generalitat de Cataluña está trabajando en un marco normativo para la economía colaborativa que facilitará que los ciudadanos puedan compartir la casa en la que viven.

Fuentes oficiales de la Generalitat sostienen que están trabajando en un acuerdo entre diferentes departamentos de la administración catalana para formar un grupo de trabajo que desarrolle un marco legal para la economía colaborativa. Esas mismas fuentes describen la economía colaborativa como un fenómeno “imparable”, y reconocen que se necesitan nuevas normas que promuevan el homesharing, que distingan entre aquellas actividades llevadas a cabo por profesionales de un determinado sector o simples individuos no profesionales, y que “den un impulso especial” a la economía catalana.

Esas reglas, siempre según las mismas fuentes del ejecutivo, deberían seguir el ejemplo de otras grandes ciudades europeas como Amsterdam, que han introducido normas claras y sencillas para que los particulares puedan compartir su hogar.

Aplaudimos que el gobierno catalán reconozca la economía colaborativa y los beneficios que puede traer para los catalanes. Las reglas que se aplican actualmente en Cataluña fueron diseñadas para una industria diferente en una época diferente, y no se ajustan a la nueva actividad. Si bien no hemos tenido acceso a estas propuestas, estamos abiertos a colaborar y a trabajar de manera conjunta en una normativa que reconozca la posibilidad de compartir el propio hogar, de la misma manera que sucede ya en otras ciudades del mundo, como Londres, París, Ámsterdam, Milán y muchas localidades de Estados Unidos.

Airbnb lanzó en noviembre Compact, un documento que fijaba el compromiso de Airbnb en ser un aliado de las administraciones públicas y a trabajar de manera conjunta con la autoridades.

Sabemos que la comunidad Airbnb genera enormes beneficios para Cataluña y que miles de personas comparten su casa para llegar a final de mes, apoyar a sus familias o financiar la puesta en marcha de una idea empresarial. El año pasado más de 340.000 catalanes utilizaron Airbnb para viajar, mientras que más de cinco millones de personas de todo el mundo han utilizado Airbnb para visitar España desde que se fundó la compañía. Airbnb quiere trabajar con con todos para apoyar esta visión y permitir que cada vez más personas puedan experimentar la verdadera Cataluña viviendo como un local.