Novedades en Cataluña

La semana pasada, la Generalitat de Catalunya anunció su intención de regular el home sharing (que las personas puedan compartir la casa en la que viven). El mismo gobierno, a través del Conseller d’Empresa i Ocupació, Felip Puig, adelantó que lanzará una consulta sobre este proyecto normativo. Puig, que en ocasiones anteriores también había asegurado que el hecho de poder compartir casa debería ser una actividad admitida en Cataluña, añadió que la futura normativa, una vez aprobada, daría cabida a nuevas tipologías de alojamiento.

Aunque aplaudimos las intenciones declaradas por el Conseller Puig, el texto de este proyecto de medida aún no se ha hecho público de manera oficial y, por lo tanto, el detalle exacto del nuevo marco es aún desconocido.

Diversas informaciones aparecidas en los medios desde que se hicieron públicas las propuestas de la Generalitat, parecen sugerir que las propuestas anunciadas podrían, de hecho, restringir la capacidad de los residentes locales para compartir sus hogares con los viajeros, entre ellas, la obligación de los requisitos de registro y notificación para quienes quieran compartir su casa.

Si estas informaciones resultan ser exactas, en lugar de poner Cataluña en la vanguardia de las políticas de innovación y de turismo sostenible, las propuestas supondrían añadir cargas regulatorias desproporcionadas sobre los anfitriones, haciendo que sea más difícil para ellos que puedan compartir sus hogares. Los residentes locales han manifestado que quieren cumplir con las normas, pero para ello es necesario tener una normativa que facilite su cumplimiento.

Algunos aspectos de las nuevas propuestas son, sin duda, una buena noticia para los que viven en Cataluña. Los anfitriones han manifestado en varias ocasiones que quieren que se les permita pagar la tasa turística. En este sentido, queremos trabajar conjuntamente con el gobierno de la Generalitat para facilitar que sus propuestas supongan también una buena noticia para todos los residentes locales, y que Cataluña no pierda parte de su reputación como referente mundial en innovación.

Como hemos señalado anteriormente en este blog, los anfitriones son personas normales que comparten sus hogares, ciudadanos que en muchas ocasiones utilizan esos ingresos adicionales para permanecer en la casa en la que viven o llegar a fin de mes. No se trata, por lo tanto, de empresas o profesionales, sino de vecinos como Antonio, Dàmaris y Rosa. Todos ellos están proporcionando a quienes nos visitan una experiencia única y están atrayendo viajeros de calidad a Cataluña, huéspedes que quieren disfrutar de la ciudad como un ciudadano más de Barcelona.

Vamos a seguir recomendando al gobierno catalán que siga el ejemplo de lugares como París, Londres, Ámsterdam, Hamburgo o Brujas, que han introducido con éxito marcos legales proporcionados, que permiten que las personas puedan compartir sus hogares sin trámites burocráticos innecesarios. Los ejemplos recientes del Reino Unido y de los Países Bajos demuestran cómo los gobiernos están dando nuevos pasos para apoyar a la economía colaborativa y beneficiarse de los efectos positivos que ésta tiene sobre los residentes y las comunidades locales.

Teniendo en cuenta que desde muchas partes de Europa y del mundo se observa de qué manera Cataluña se adapta a la economía colaborativa, estamos dispuestos a trabajar con todos para conseguir una reglas justas y proporcionadas que apoyen a los residentes locales, que incrementen la capacidad de elección de los individuos y que promuevan modelos de negocio modernos y sostenibles.