Zamiaa, anfitriona voluntaria: “Como siria, sentía que tenía que hacer todo lo posible por ayudar”

Zamiaa es anfitriona de home sharing desde hace un par de años. Ha acogido en su piso del barrio de Sants de Barcelona a viajeros de todo el mundo que quieren conocer la ciudad; además desde hace 3 meses, acoge también a Rami, un refugiado sirio de 18 años.

Yo soy siria y llegué a Barcelona hace ya 20 años. Sé lo que cuesta integrarse, aprender el idioma, encontrar un empleo… Cuando estalló la guerra civil en mi país, sentía que debía ayudar, que tenía que hacer algo, por pequeño que fuese”, explica Zamiaa. “Para los refugiados como Rami es infinitamente más complicado porque han vivido la guerra, los campos de refugiados… hasta llegar hasta aquí. Y aquí han de empezar su vida desde cero”.

Rami logró salir de Siria hace 2 años y ha pasado por campos de refugiados en Turquía, Macedonia y Grecia. No le importa hablar de todas las dificultades que ha atravesado. Necesita contar su experiencia.

Mis planes cuando aún vivía en Siria eran ser médico. Ahora estoy aprendiendo español y quiero empezar un curso de enfermería en septiembre”, dice. No ha renunciado a su sueño de ser médico algún día.

La hija de Zamiaa, Dina, también estaba viviendo en Siria cuando estalló la guerra. Consiguió traerla a España hace 5 años y ahora está estudiando el último año de Bachillerato.

Zamiaa también intenta hacer más fácil la integración de Rami con las cosas más cotidianas como el sistema de metro o la educación. En su casa, la cultura siria sigue muy presente a través del idioma y, sobre todo, la gastronomía. Zamiaa es cocinera y nunca ha dejado de preparar los platos de su país, “aunque también me gustan y he incorporado platos catalanes”, apunta sonriendo.

Trabajó durante años en la cocina de un hotel hasta que se quedó en el paro. Entonces una amiga le descubrió la posibilidad de compartir su hogar para poder tener ingresos adicionales. Así salió adelante. Ahora trabaja en un hostal y se ocupa de sus propios huéspedes, además de Rami y Dina. Su tiempo libre lo sigue ocupando su pasión: la cocina.

Cuando llegué a España, el que entonces era mi marido me dijo que no me preocupara por aprender el idioma ni por trabajar fuera de casa. Pero yo tenía muy claro que quería ser independiente e integrarme en mi nuevo país: estudié español y catalán y busqué un empleo. Eso es lo que quiero transmitirles a ellos ahora.